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Introducción
En este apartado trataré acerca de cómo iniciarse en
el coleccionismo de matasellos ordinarios de otros países extranjeros,
dirigido principalmente a aquellos coleccionistas que no tengan ningún
contacto con personas que les puedan suministrar piezas para su colección.
En concreto voy a indicaros un método para obtener matasellos
extranjeros que utilizo desde hace unos años con bastante buen
resultado, y que servirá para que cualquier interesado inicie una
colección de matasellos y cartas circuladas a nivel mundial.
A grandes rasgos el método es bastante similar al utilizado
para solicitar matasellos y rodillos de España, y consiste en solicitar
a las distintas administraciones postales de las que estemos interesados
en obtener un matasellos el retorno de un sobre que les dirigiremos junto
a una carta de petición y el pago del envío.
Detallaré seguidamente paso a paso cómo preparar un envío
tipo a una de estas administraciones.
Carta certificada recibida del correo salvadoreño (pinchar para ampliar tamaño)
Solicitando los
matasellos
En primer lugar, necesitamos conocer la dirección de estas administraciones,
las cuales se pueden localizar en varios lugares de la red. El que yo
utilizo y que me parece bastante actualizado y completo es el siguiente:
Administraciones postales
En esta página están las direcciones de los servicios
filatélicos centrales de cada administración, que en ocasiones
no están situados en la capital del país al que pertenece
la administración.
Indicar también, y esto es importante, que, en la mayoría
de las ocasiones, se suele asociar una única administración
postal a un país en concreto (por ejemplo, a Correos con España),
pero existen dentro de un mismo país colonias y otras entidades
políticas, como por ejemplo Mayotte, Saint Pierre et Miquelon o
Wallis et Futuna, que pertenecen a Francia, o Jersey y Guernsey que pertenecen
al Reino Unido. En estos casos en nuestras cartas debemos indicar al final
de la dirección Francia o Reino Unido, puesto que Mayotte o Jersey,
a pesar de que tienen un servicio postal propio no son países.
Otra indicación importante es, y dado que vamos a entablar relaciones
internacionales, la de indicar en el sobre el nombre del país en
inglés, y, si lo conocemos, en el idioma del propio país.
Esto que puede parecer un aspecto poco importante os aseguro que no lo es
tanto.
Por ejemplo, si escribimos a Hungría, lo mas adecuado es que
al final de la dirección en el sobre escribamos Hungary (Magyarország).
También es aconsejable escribir toda la dirección muy
claramente, a ser posible a ordenador (yo lo hago así), ya que con
ello evitaremos confusiones y pérdidas en el correo.
A continuación de escribir en la parte anterior del sobre la
dirección del destinatario, escribiremos la del remitente (o sea,
nosotros) en la parte posterior del sobre, por si nos devuelven la carta
(lo cual me ha ocurrido en escasísimas ocasiones, prueba de que las
direcciones de la página web están bastante actualizadas).
Después deberemos rellenar otro sobre de menor tamaño
con nuestra dirección, que introduciremos en el primero y que es
el que pediremos nos retornen con un matasellos de los que se utilicen en
cualquier oficina postal del país. Como en el caso anterior escribid
el nombre de España en inglés y español España
(Spain), para evitar problemas en países con idiomas complicado.
Otro consejo que os doy es que utilicéis sobres de avión
cuando escribáis fuera de Europa,
tanto en el que mandéis la carta de petición como el que
os deberán dirigir a vosotros. A veces no es fácil localizar
sobres de avión de dos tamaños diferentes, pero de seguro
que si buscáis en varias grandes superficies los encontrareis. Para
la correspondencia dentro de Europa utilizad los habituales sobres blancos
ordinarios.
Una vez preparadas estas dos piezas, deberéis confeccionar una
carta de petición, en la que les rogaremos nos retornen el sobre
que les hacemos llegar por correo ordinario y matasellado con cualquier matasellos
que se utilice en su oficina postal. Aquí hay un gran problema, que
para algunos podría presentar una barrera insalvable, y es la siguiente:
¿cómo pedir un matasellos, por ejemplo, a una oficina de Mongolia?,
evidentemente no en mongol, sino en alguno de los idiomas conocidos como
universales, y que a mi entender son el inglés, el francés
y el español. Os aseguro que utilizando uno de estos tres idiomas
nos entenderán al menos en el 90% de las ocasiones.
Yo he dividido por tanto a las administraciones en tres grupos, a las
que hay que dirijirse en español, en francés y en inglés.
En español a las administraciones de países iberoamericanos
que todos conocemos y, no hay que olvidar a Guinea Ecuatorial. En francés
a Francia, colonias y países europeos, africanos o de Asia principalmente
que por haber tenido un pasado ligado a Francia se hable este idioma (Luxemburgo,
Gabón, Camboya, entre otros) . En inglés al resto de administraciones,
tanto hablen este idioma como oficial o no.
Os muestro las tres cartas que utilizo yo, por si deseáis utilizarlas
vosotros también y, sobre todo, para los que no conozcáis
estos idiomas:
Donde ponen mis datos personales ponéis
los vuestros, y en donde pone los datos de una administración,
ponéis la de otra y solucionado. Estas cartas las tengo metidas
en el ordenador y simplemente cambio el nombre de la administración
a la que va dirigida y asunto resuelto. Las cartas en francés e
inglés son una traducción aproximada de la que está
en español (¡ojo¡, advertiros que yo tampoco soy un
doctor en idiomas, y mis conocimientos de ortografía inglesa y francesa
dejan bastante que desear, por lo que a buen seguro estas cartas contendrán
algunos errores, pero que no modifican la esencia de la carta).
Después de que tengamos la carta, ya tenemos el envío
prácticamente preparado, pero aún nos resta por tratar algo
importante como es la forma en que vamos a pagarlo, puesto que no vamos a
pretender que nos devuelvan de forma gratuita la carta (aunque en algunas
lo pueden hacer).
Envío mediante franquicia postal desde el Congo (pinchar para ampliar tamaño)
A primera vista esta parece también una cuestión complicada,
puesto que lo primero que se suele pensar en muchas ocasiones es en enviar
sellos del propio país de destino. Pero ¿cuál es
el importe de una carta ordinaria al extranjero desde, por ejemplo, Mauritania?.
Y después, aún conociendo el importe, surge el inconveniente
de obtener los sellos, que al ser en poca cantidad quizás no nos
compense el esfuerzo de obtenerlos. Además, en el caso de que se
opte por esta opción, puede surgir algún problema imprevisto
en el país de destino de la carta (la tarifa que pensábamos
no es la correcta, por ejemplo).
Sin embargo la experiencia me ha demostrado que la solución
es bastante mas fácil que todo esto, y el pago del envío
se puede hacer perfectamente en la inmensa mayoría de las ocasiones
en U. S. A. $.
Enviando un U. S. A. $ en nuestro sobre nos garantiza de forma bastante
fiable que el importe de la carta se verá satisfecho en la gran mayoría
de los países.
Utilizo este método del U. S. A. $ desde hace muchos años,
y creo que es el mejor, puesto que su obtención no es demasiado complicada,
y, aunque en algunos países creo que está prohibida su tenencia,
y en otros el importe de la carta exceda ligeramente esta cantidad, las
ventajas son bastantes.
Además, la mayoría de las administraciones no se limitan
únicamente al retorno del sobre, sino que te envían información
suplementaria de su servicio postal (cómo abonarse, emisiones anuales),
te suscriben a la revista que envían a sus afiliados, te envían
material filatélico adicional o te mandan la carta certificada,
todo lo cual supera con creces el U. S. A. $ que les enviamos.
Aquí aprovecho para indicar que en ocasiones, algunas administraciones
que se exceden en amabilidad, te envían el sobre autodirijido que
les mandas sellado y matasellado, pero dentro de otro mas grande de su
propio servicio postal. Si añadimos este ejemplar a nuestras colecciones
no lo deberíamos considerar un sobre realmente circulado (yo lo
incluyo en mi colección pero con una nota indicando que solo es
un sobre con matasellos de favor). Por el contrario si que podemos incluir
el sobre en el que va incluido este, si bien en la mayoría de las
ocasiones este no va franqueado con sellos, sino que se trata de un franqueo
pagado o similar (pero que realmente ha cumplido su función cual
es la de haber sido usado en el correo).
Obtener U. S. A. $ no es demasiado complicado. Yo los solicito en la
caja con la que trabajo (Caja Cantabria), que cobra 3 euros de comisión
independientemente del importe que se pida, por lo que os recomiendo solicitar
un mínimo de 30 U. S. A. $. Indicaros que debéis pedir expresamente
que se os envíe en billete de a dólar, puesto que
si no os lo mandan en billetes de 10 U. S. A. $ u otros valores, y entonces
no nos sirve para nada.
Existe otra posibilidad que quizás algunos conozcáis
como es la de los Cupones de Respuesta Internacional (I. R. C.s),
la cual yo no utilizo desde hace mucho tiempo en mis relaciones internacionales
puesto que es mas cara y por lo general tiene menos valor en el país
de destino que un U. S. A. $. Para los que no sepáis lo que es esto
indicaros que se trata de unos vales que se encuentran por lo general en
las oficinas de correos mas grandes y que se incluyen en el sobre, al igual
que el U. S. A. $, para que quien lo reciba, presentándolo ante su
oficina postal pueda enviar de forma gratuita una carta ordinaria vía
superficie sin costo alguno. Sirve en todos los países de la U. P.
U. y no es un producto demasiado utilizado, incluso en ocasiones los empleados
de las oficinas de Correos no conocen demasiado bien su uso. Tiene un costo
superior a un euro, y en ocasiones, a pesar de que en teoría es suficiente
uno solo para el retorno de una carta, en la práctica no es así
en algunos países poco desarrollados, con lo que el coste de la respuesta
se encarece bastante al tener que enviar dos.
Aunque con esto ya tendremos completo nuestro “envío tipo”,
yo incluyo a modo de pequeño obsequio (y así os aconsejo
a vosotros que lo hagáis) en el sobre un sello usado de España
(por ejemplo, de aquellos de la serie básica que seguramente tenemos
por cientos).
Después de haber pegado el sello correspondiente (de los tradicionales
aconsejo, no ATMs, y no recomiendo el envío de cartas certificadas,
puesto que entonces nos saldría caro el envío, y os aseguro
que sin certificar llegan casi todas), depositamos nuestra carta en Correos
y a esperar la respuesta.
Conclusiones
Como os indicaba al principio, llevo utilizando este método
desde hace unos cuantos años, y hasta ahora lo he usado con mas
de 150 administraciones postales. Espero hasta un año antes de dar
por perdida una respuesta, y recibo respuesta de aproximadamente el 85%
de cartas enviadas, lo que creo que es una excelente porcentaje, mas cuando
entre algunos de estos países que contestan hay bastantes africanos.
Aunque al principio sólamente tenía pensamiento de coleccionar
cartas ordinarias, también estoy realizando algunas otras pequeñas
colecciones “paralelas” con el material adicional que me envían
algunas administraciones, por ejemplo, cartas certificadas, puesto que
muchos envían así sus envíos, franqueos pagados, notas
de envío de material filatélico (puesto que algunas administraciones
te inscriben a su servicio filatélico, y el envío del sobre
lo consideran como un pedido de sellos), cartas con membretes y sellos
oficiales de sus respectivos servicios filatélicos, etc.
Con esto he formado un interesante archivo que con creces considero
supera lo gastado en sellos y U. S. A.$.
Bueno, espero haberos dado a conocer de forma fácil esta interesante
rama de la marcofilia, y espero que pronto podáis comenzar una
colección similar todos los interesados en el tema.